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¿Alguna vez has escuchado la idea de que cuando las mujeres de Medio Oriente dejen de utilizar velos o burkas finalmente podrán ser libres? ¿Has observado en los medios de comunicación y las noticias cómo este tipo de vestimentas son progresivamente prohibidas o sancionadas en distintos países de Europa? ¿Consideras realmente que la noción de libertad significa lo mismo para una mujer mexicana en su cotidianidad que para una mujer afgana? En este artículo se desarrollará una reflexión crítica sobre la aplicación e imposición de los feminismos occidentales en el marco de la realidad sociocultural y política que atraviesan actualmente las mujeres musulmanas. Como lo explica detalladamente Lila Abu-Lughod en su artículo “Do muslim women really need saving? Anthropological reflections on cultural relativism and its others”, existe un discurso hegemónico y predominantemente arraigado en Occidente. especialmente dentro de ciertas corrientes del feminismo liberal que está enfocado en la idea de “salvar” a las mujeres musulmanas de sus propias sociedades. Este discurso paternalista puede resultar sumamente peligroso y constituir un arma de doble filo dependiendo de las intenciones de quien lo reproduzca. Para una potencia global como Estados Unidos, la supuesta “protección” de los Derechos Humanos en los países de Medio Oriente ha sido con frecuencia un argumento utilizado a la ligera para justificar intervenciones políticas y militares, dado que estas regiones representan puntos estratégicos clave dentro de la agenda geopolítica y energética estadounidense. Al instrumentalizar y manipular las cuestiones de género en el ámbito internacional, muchos de estos discursos
Lo confieso aquí, aunque me cueste un poco. Llegué a esta serie tarde, empujada por la curiosidad y por una necesidad casi obligatoria de entender mejor el momento que estamos viviendo. No esperaba que me removiera tanto. Vi episodios enteros con el estómago apretado, haciendo pausas para respirar, tomando notas como si estuviera armando un expediente.
Se acerca tu cumpleaños, espero esto te llegue antes del domingo. Me tomé la libertad de recolectar todo aquello que he ido encontrando en mi camino, pequeños fragmentos que gritan memorias de nosotros. Hola apá, te escribo porque hace tiempo que no hablamos… no te he contado lo que he hecho estos últimos siete meses, pero ya me conoces, sabes que cuando escribo tomo todo lo que no alcanzo a decir para gritarlo con las letras… en fin; espero esta carta te guste al igual que todas las demás cartas que te he mandado, pero lo haré diferente en esta ocasión, la monotonía me mata poco a poco y me gustaría regalarte a distancia este pedazo de mí. Pensamientos cotidianos que devienen del terror. Me despierto por la mañana, olvidando un poco la realidad de la adultez mientras desayuno por las mañanas, no es como aquellos desayunos en los que preparaba nuestros cafés y ponía la mesa, ahora solo me despierto tarde para atrasar lo más posible al mundo; me levanto porque las obligaciones me arrastran y me tallan los ojos, voy a la escuela y me cuesta mucho despertar, creo que es el efecto de los antipsicóticos que tomo desde que me mudé aquí, el sonido del ambiente tampoco es agradable, tal vez es el ruido de mis pensamientos; últimamente todo se siente más pesado, el caos está presente todas las noches, llego a recostarme pero no logro descansar, mis amigos me dicen que las ojeras que tengo ya hacen que me confundan con un oso, uno muy cansado por cierto.
